La Canción de los Siddhas

 La Canción de los Siddhas

Los sabios perfectos cantan de este modo:

Contemplamos el ser que se manifiesta a sí mismo como experiencia pura de felicidad cuando el que ve entra en contacto con lo visto, sin división o conceptualización de ningún tipo.

Contemplamos el ser en el que los objetos se reflejan sin querer, después que ha cesado la experiencia dividida del sujeto y el objeto y la voluntada que crea esta división.

Contemplamos la luz que ilumina todo lo que se ve, el ser que trasciende los conceptos de ser y no ser y se halla en el punto medio de ambos conceptos.

Contemplamos la realidad en la que todo existe, a la que todo pertenece, de la que todo ha emergido y que es la causa de todo, y por consiguiente todo lo que hay.

Contemplamos el ser que es la base de todo lenguaje y expresión, el alfa y el omega que abarca el alfabeto entero, que se denomina con la palabra aham (Yo).

Desgraciadamente, la gente corre tras los objetos, despreciando neciamente al Señor que mora en la cueva de su propio corazón (hridayam).

¡El que después de conocer la insubstancialidad de los objetos, permanece atado a ellos de corazón, no es un ser humano!

Debemos castigar a los deseos con la vara de la sabiduría, en el mismo momento en que aparecen o incluso antes de surgir en nuestro corazón.

Dsifrutemos del deleite que fluye de la paz. El hombtre de mente controlada estaá firmemente establecido en la paz. Cuando el corazón se establece en la paz, brota sin demora la pura felicidad del Ser.

Yoga Vasishtha, libro V Upashamaa Khanda. Etnos