Hatha Yoga

HATHA YOGA              

HATHA: Es una palabra sánscrita que hace referencia, específicamente, a  una acción de fuerza, obstinación y persistencia. 

Simbólicamente a nivel psíquico representa:

Ha: Energía Solar. Principio masculino, polaridad positiva. Prana, el principio de  vida. Para entender este Prana  tenemos que diferenciar entre Vida y Conciencia. La Vida es el vehículo donde se manifiesta la Conciencia y el Prana es la energía que le confiere la vida. 

Tha: Energía Lunar. Principio femenino. Polaridad negativa. Apana principio de eliminación. Apana significa “a la baja”. Es la  energía responsable de la eliminación. Se encarga de la micción, de la defecación y de la eyaculación. Reside en el intestino inferior.

Yoga: Proviene del sánscrito "ioga", que a su vez procede del verbo "iush" (yuj en AITS): colocar el yugo [a dos bueyes, para unirlos], concentrar la mente, absorberse en meditación, recordar, unir, conectar, otorgar, etc.’.

HATHA YOGA: Ejercitación y concentración de nuestra voluntad mediante Asanas sobre las energías de Prana y Apana (dualidad) para equilibrándolas, provocar el aumento de energía necesario para  unificar nuestro Ser . El Hatha Yoga es el nombre por el que se conoce uno de los métodos de ejercitación física más difundido en todo el mundo. Pero, Hatha Yoga, es mucho más que Asana, mucho más que ejercicio físico. Generalmente en los centros de yoga se practica mucho asana y no tanto el resto de componentes que lo conforman.

Su planteamiento  apunta a iniciar el proceso de autoconocimiento, desde la base que nos es más obvia y cercana, el cuerpo físico (ghata: significa el cuerpo físico pero, conteniendo también el aspecto mental). Desde nuestra atención consciente sobre el cuerpo físico y la consciencia respiratoria, se activa la energía que conecta nuestra realidad en todos sus planos. De hecho, es el método base desde el que se proyectan todos los demás sistemas de Yoga físico. En este planteamiento se utilizan varias técnicas purificatorias para lograr la integración de cuerpo, mente y espíritu:

Asanas: Posturas físicas para fortalecer, flexibilizar y armonizar todos los sistemas corporales: muscular, circulatorio, glandular, óseo…

Shatkarmas: Seis procesos de limpieza o purificación, fisiológica y mental. 

Pranayama: Ejercicios de regulación de la respiración. Mejoran la captación y absorción de oxígeno y la eliminación del dióxido de carbono, incrementando la energía vital, limpiando todo el sistema energético, aportando una gran calma mental, relajación y el acceso a niveles más amplios de conciencia. Siempre presente en el desarrollo de la práctica de las asanas y en la meditación. 

Bandhas: Pequeñas contracciones físicas que influyen sobre el sistema muscular, nervioso, circulatorio y el cerebro. También actúan sobre los centros psíquicos, conocidos en Yoga como chakras.

Mudras: Posturas físicas que canalizan la energía promovida por el asana  y el pranayama hacia los chakras para favorecer el despertar a un nivel de conciencia superior.

Todo el trabajo del Hatha Yoga apunta a preparar cuerpo, emoción y mente para el Raja Yoga (Yoga Real): meditación y contemplación de nuestra realidad interna. Toda la “tecnología” reunida en el Hatha Yoga está perfectamente codificada en tres textos clásicos que son referencia para el estudio y práctica del mismo:

GORAKSA SHATAKA, de Goraknâth, S. X-XI

GHERANDA SAMHITÂ, Chanda Kapali, S. XVII

HATHA YOGA PRADÎPIKÂ, Svâtâmârama, S. XV

Todos ellos pertenecientes a la Tradición Natha, que surgió como reacción a los abusos que, en nombre de la espiritualidad , estaban cometiendo algunos grupos mal llamados tántricos. De la ordenación, sistematización  y “limpieza”, de antiquísimas técnicas psico-fisiológicas, de orígen ignoto, compartidas con el Tantra, surgió el Hatha Yoga, que aunque no es una terapia SI que ayuda a mejorar la salud de quien lo practica.

Nuestra enseñanza de estas técnicas, están adaptadas para el practicante occidental, es decir,  no pretendemos que nuestros estudiantes logren hacer contorsionismo, como muestran algunas revistas especializadas, ni esperamos que se entregen a un estudio profundo del Hatha Yoga (Yamas/ Niyamas, etc.), (http://www.haridayam.com/que-es-el-yoga) su versión de disciplina cuerpo-mente, en busca de una vía espiritual o de autoconocimiento que es, no lo olvidemos, la  función original del Hatha Yoga.  

Nuestras clases regulares están dedicadas a esa mayoría de practicantes que  llegan al  yoga con el desconocimiento lógico y, por lo tanto buscando solamente Yoga Asana o Yoga Físico, sin más expectativas que conseguir relajación, flexibilidad, etc., a veces con una edad,  un tanto madura y,  por lo tanto con ciertas limitaciones estructurales, incluso con patologías articulares,  orgánicas, etc. Que si bien en algunos casos pueden revertirse, requiere una práctica disciplinada y muy exigente. 

Afortunadamente son mayoría los que se acercan con una salud no tan deteriorada. Estos consiguen con la dedicación de dos clases semanales  de Yoga Asana, revertir estados iniciales de desarmonía o lo más importante desde nuestro punto de vista, prevenir cualquier desarmonía que se estuviera gestando en su organismo. Una buena practica de Yoga Asana, bien dirigida,  influye positivamente sobre TODOS  los sistemas del organismo humano, (Sistema Circulatorio, glandular, óseo, respiratorio, muscular, nervioso)  y equilibrándolos.

También cabe decir que, desde nuestra esperiencia de más de veinticinco años en la enseñanza de diversas técnicas yóguicas, creemos muchísimo mejor acercarse al  Yoga Asana con suavidad, sin forzar, sin prisa pero sin pausa, con cariño hacia nuestras limitaciones, aceptando como máximo maestro al tiempo y  la constancia. Con aceptación, las limitaciones  se irán modificando y, lograremos una mejor capacidad de relajación y armonía en nuestra práctica de yoga que  por supuesto se proyectará sobre nuestra vida diaria. Los efectos generalmente, son comprobables desde las pocas semanas de práctica. Desde esta premisa,  se puede acceder a Yoga Asana a cualquier edad y, con casi, cualquier condición

A parir de ahí, si tu interés por el Yoga va más allá, puedes profundizar con nuestros cursos y talleres creados para ello:

          

Yoga no es una profesión, aunque la Gracia a veces lo permita

Yoga no es gimnasia, aunque pueda parecerlo

Yoga no es terapia, aunque es terapéutico

Yoga no es religión, sino acción correcta en el Dharma